Autobiografía.
Diego Yael Uzcanga Díaz 3° “D”.
El día 5 de noviembre de 1998 en la ciudad de México nací,
El segundo retoño de mis padres fui,
Vivo con mi mamá, mi papá y mi hermano,
Vivo San Miguel Ajusco, de Tlalpan un lugar lejano,
A los seres que más amo es a mi familia,
Esa gran familia que amaré por toda mi vida,
Es la que me hace crecer día a día,
Empecé a estudiar el kínder en una escuela bilingüe,
Ahí también la primaria estudié,
La escuela se llama “Colegio los ángeles” ,
Donde casi toda mi infancia fue ahí.
A mis amigos los considero otra familia,
Son aquellas personas en las que puedo confiar,
Y en de las que nunca me voy a olvidar.
Estudio en la secundaria diurna “Pablo Casals”
En el tercer año, es decir, ya de salida,
Y estoy echándole todas las ganas,
Para triunfar en la vida,
Y ser una luz que brille día a día.
AUTOBIOGRAFÍA
González
Blas José Manuel 3°-“D”
Yo
soy un adolescente llamado Manuel
Justamente
como mi padre
Nacido
en México D.F. el 22 de junio de 1998.
Ya
mi apariencia cambio y con esto un adolescente se formó
Ahora
soy medio alto y delgado
Así como
han cambiado varias cosas de mí;
Mí
forma de ser, mi música, mis preferencias ,etc.
También
hay cosas que nunca cambiarán
Como
lo es al amor a mi familia, mis objetivos, mi interés por ser el mejor etc.
Y lo que nunca cambiará es al equipo al que le voy.
Mis
amigos dicen que soy enojón,
Pero
no si me agarran la forma puedo ser el mejor.
Estudio
el nivel de secundaria y cada día lo quiero hacer mejor.
Para
lograrlo me tengo que esforzar y no estar de flojo
Por
eso cada día intento entregar todo así como este trabajo
Que
al ser como mi examen espero y me vaya muy bien.
Con
esto me despido espero que les guste.
Adiós
Autobiografía
Maestra: Karla Bañales Teja.
Alumno: Jair Meléndez.
Mis primeros días,
semanas, meses y años fui cuidado con mucho amor, como se cuida y cultiva un
naranjo en flor.
Al ingresar al kínder
comencé a descubrir un mundo nuevo, el de aprender jugando con mis maestras. Me
divertía jalando las cunas de otros niños más pequeños, me llamaban el
jala-cunas.
Llegué a desarrollar
habilidades pues aprendí a nadar y andar en bicicleta sin ayuda de un maestro,
cada vez que subía a mi bicicleta y nadaba se llenaba de alegría mi rostro.
Ingresé a la primaria con
alegría de seguir aprendiendo y descubriendo el vasto conocimiento, llegué a
tener gracias a mi esfuerzo beca en el programa niños talento.
Pasaron los años, seguí
creciendo físicamente y en conocimiento, ingresé a la secundaria y seguí
desarrollando habilidades como dominar la computadora y un balón, pues me gusta
ver y practicar el futbol.
Cabe mencionar que mi
personalidad y conducta en mi hogar ha sido educada con valores, aunque no
siempre es fácil llevarlos a la práctica, pues en la vida hay alegrías y sin
sabores.
Pudiera escribir más de
mi vida, pero finalmente quiero expresar mi agradecimiento a mis padres pues
ellos me dan lo necesario para vivir, un hogar donde poder descansar, dormir y
consejos para no sufrir.
Autobiografía.
Anselmo Ortiz Maldonado.
Yo, Anselmo Ortiz
Maldonado, iluminé el camino de dos seres el 13 de febrero de 1998.
Fui su cereza en su
pastel de amor que hicieron juntos.
Mi historia estuvo en
las manos de mis padres y en las de mis familiares hasta que empecé a tatuar mi
propia historia.
A los 3 años me
presentaron como su retoño de su gran amor.
A los 4 años entré en
una gran desilusión pues pensé que jamás volvería a salir de ese lugar pero al
salir vi que solo era por un rato.
La vida no me guía sólo
me empuja y yo estando ciego no se a donde me lleva.
Mi vida es única y solo
la pienso vivir una sola vez y cada vez que lo pienso lo imagino y hasta lo
sueño.
Luchar por lo que amo es
luchar por lo que me mueve y por lo que siempre amaré y soñaré hacer.
Siento al dormir que
todo pasará tan rápido que no lo viviré jamás.
Al vivir mi vida vivo la
felicidad o un momento de felicidad no todo es felicidad.
Con un instante y sin
ningún fin, y sin poder tener tiempo para soñar.
Con el amor no nací,
poco a poco, día con día lo fui creando desde mi corazón hacia las demás
personas lo fui transmitiendo.
La alegría no la cree en
un día, pues ya naci con ello y con el amor con que mis padres me hicieron.



